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Mitos y preguntas sobre las matemáticas: dejando los prejuicios a un lado

Publicado por Daniela, el 08/01/2019 Blog > Apoyo escolar > Matemáticas > Verdades y percepciones infundadas sobre las materias de razonamiento lógico

 

 

“No hay rama de la matemática, por abstracta que sea, que no pueda aplicarse en algún momento a los fenómenos del mundo real”, – Nikolái Lobachevski.

 

Por supuesto, Lobachevski fue un sobresaliente matemático del siglo XIX, pero en algo tiene razón: todos, sin excepción, necesitamos tener conocimientos –al menos básicos- en matemáticas para ejercer CUALQUIER  profesión o para poder llevar a cabo determinadas labores cotidianas.

Pero has pasado tanto tiempo repitiéndote que no eres bueno para los números o estás tan convencida que en tu carrera como la próxima revelación musical no utilizarás álgebra que te has rendido por completo.

No obstante, la práctica de las matemáticas es de gran utilidad en sí misma (desarrolla habilidades cognitivas en diferentes niveles que tal vez de otro modo no se obtendrían). Pero no solo es eso: por el contrario, la aversión a las matemáticas puede resultar mucho más que perjudicial.

Existen muchas opiniones heredadas y difundidas sobre las matemáticas que no necesariamente son verdad y hay muchas cosas que puedes hacer para tener una mejor relación con los números y superar tus reservas.

En SuperProf deshacemos el mito y te damos las claves para que por fin hagas las paces con las matemáticas.

 

Mitos que rodean las matemáticas

«Soy malo en matemáticas: mi padre lo era, su padre lo era y seguramente mis hijos también lo serán»

Esta es más una excusa que un argumento. El éxito en las matemáticas depende en mayor medida del trabajo constante que de predisposición genética.

Puedes ser mucho mejor en matemáticas si de verdad te lo propones. Te ofrecemos algunos consejos para mejorar en matemáticas; algunos parecen información evidente, pero a veces necesitamos que nos recuerden estos hábitos.

 

estudio y dedicación más importante que genética Contrario a lo que afirman algunos personajes -reales o ficticios- los genes tienen poco que ver con el desempeño en matemáticas: la práctica constante es un factor de mucho más peso

Primero, cambia el chip

Puedes empezar por dejar de repetirte que no entiendes matemáticas.

Sin intención de entrar en el campo de la autoayuda, es cierto que las palabras y los pensamientos tienen más poder del que crees. Hay que empezar a deshacer estos bloqueos que nosotros mismos nos imponemos o nos concedemos para excusar el hecho de que no lo queremos intentar.

Con esto no queremos decir que las matemáticas tienen que convertirse en tu actividad favorita: es comprensible que tengamos pasiones y preferencias diferentes. Es más bien un intento de quitarte una preconcepción infundada de que las matemáticas son aburridas o imposibles (o ambas).

Tomemos los casos de Thomas Alba Edison (prolífico inventor norteamericano), Louis Pasteur (gran contribuyente a la microbilogía y a la medicina moderna) y Charles Darwin (precursor de la teoría de las especies y de la biología matemática): ninguno tuvo una buena relación con las matemáticas en el colegio, pero lograron hacer avanzar enormemente en sus campos mediante su uso.

 

cambio de mentalidad La actitud con la que te aproximes a las matemáticas es crucial: solo piensa en ellas como conocimientos necesarios que siempre estarán dentro de tus capacidades

No es que la matemática te quede grande; probablemente no has encontrado el método adecuado o la forma de aplicarlo en el mundo real.

 

¿Es cierto que hay personas que nacen con una habilidad innata para las matemáticas?

Según la Teoría de las Inteligencias Múltiples planteada en 1983 por el profesor Howard Gardner de la Universidad de Harvard, todos destacamos en algún área en particular.

El profesor Gardner y su equipo han identificado ocho tipos distintos de inteligencia: lingüístico-verbal, lógico-matemática (definida como la habilidad para el razonamiento complejo, para construir relaciones causa-efecto, la abstracción y la resolución de problemas -muy útil para presentar las pruebas del Estado, por ejemplo), viso-espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista.

Gusto por matemáticas El éxito en las matemáticas es una elección más que una predisposición

 

En otros estudios se ha puesto a prueba el rumor de que existen genes matemáticos, es decir una predisposición genética para el triunfo o el fracaso en esta materia particular. Es cierto que existen rasgos fisiológicos -como una corteza prefrontal más desarrollada- que favorecen el desempeño intelectual, pero la capacidad para el razonamiento lógico no necesariamente es una condición genética.

Lo más probable es que estas cualidades favorables para la resolución de problemas matemáticos sean más una cuestión de preferencias que una facilidad congénita para resolverlos: podemos estar de acuerdo en que aprendemos más fácil aquello por lo que nos sentimos atraídos o por cosas que simplemente nos gustan.

Esto quiere decir que si una persona con inteligencia lógico-matemática le pierde el gusto o deja de practicar por un tiempo prolongado, sus habilidades matemáticas puedes desaparecer con la misma facilidad con la que olvidamos las capitales.

Nuevos estudios prueban que ese llamado ‘talento innato’ o ‘buenos genes’ para las matemáticas juegan un rol bastante pequeño en la suma de elementos que determinan el éxito en las matemáticas: el trabajo constante, los hábitos de estudio adecuados y la eliminación de prácticas no muy recomendables son mucho más útiles y duraderos.

¿Cómo se logra perfeccionar estos dos elementos?

 

«Español es una cosa y matemáticas es otra»

Sería difícil resolver un problema que no entiendes, ¿no crees? Todo empieza por descifrar los enunciados de un problema. Esto se aplica a muchas esferas del conocimiento. Entender todos los componentes y cómo se conjugan es fundamental para resolver cualquier cosa.

Cada problema, cada operación, cada ecuación contiene diferentes variables, todas con una incidencia distinta en el resultado.

Por tanto, debes leer hasta comprender. No nos referimos a leer y releer sin objeto ni método:  lee a consciencia, concentrándote en lo que lees, en aportarle sentido, tratando de dejar lo demás a un lado (incluyendo tus prejuicios matemáticos) y extrayendo, en tu mente o en un papel, los elementos importantes: verás como tu comprensión mejora instantáneamente.

 

leer bie Leer de manera consciente y atenta te puede ahorrar mucho tiempo y dolores de cabeza

 

Sabemos que en muchos libros plantean problemas sin ninguna aplicabilidad en el mundo real (por lo general, nadie compra 600 melones y luego los reparte indiscriminadamente para saber cuántos le quedan porque sí), entonces cuando te encuentres con un problema así de improbable trata de reemplazar las variables con elementos de tu vida cotidiana o de tu interés. Eso sí, debes comprender muy bien el problema para poder hacer estos cambios sin alterar la esencia del problema.

Te sugerimos empezar con enunciados y problemas simples; lo que no es recomendable es quedarse en ese nivel de complejidad. Los retos son esenciales para desarrollar habilidades en matemáticas y lógica. Por tanto, empieza desde abajo para seguir subiendo.

 

«Yo entiendo a la primera y, además, tengo muy buena retentiva»

Si no puedes resolver el problema propuesto, trata de resolver primero algún problema similar o relacionado más sencillo». -George Pólya

Existe una condición llamada ‘ansiedad matemática’ según la cual las personas manifiestan síntomas propios del estrés y del dolor físico cuando se les propone resolver problemas matemáticos en la práctica. Esta puede ser una de las razones por las que la mayoría hace un problema una vez o presta atención a la primera y después decide olvidarse para siempre de las fórmulas y ejercicios.

No es para tanto: las matemáticas no son tan malas o tan difíciles como las pintan y mientras más las usas, mejor te sientes y más sencillo se hace. Es similar a lo que pasa cuando vas a meterte a una piscina por primera vez: primero sientes miedo, luego te vas acostumbrando y después no quieres salir.

La solución para algunos miedos -como este- es la inmersión total.

El matemático húngaro George Pólya y nosotros te aconsejamos empezar por los problemas sencillos: en ellos se encuentran las bases. Puedes empezar haciendo pequeños cálculos en tu cabeza que surgen en situaciones de la vida cotidiana y luego puedes pasar a los problemas más complejos. Por el contrario, si te enfrentas a un problema al que no le encuentras solución, lo más seguro es que puedas descomponerlo en problemas más sencillos y así puedas resolver el más espinoso.

 

practicar para triunfar matemáticas Al igual que con los deportes y otras actividades, las matemáticas requieren de ejercicio y práctica

Aunque hay fórmulas que debes aprenderte de memoria, las matemáticas son más de comprensión de los rudimentos que de retentiva. Las fórmulas para resolver problemas ya están inventadas; lo importante es aprender para qué sirven.

 

«Eso se puede hacer más tarde»

«Un viaje de mil millas comienza con un primer paso». -Lao-Tse

Tal vez después de leer este artículo te sientas más motivado -o menos reacio- a practicar matemáticas, pero no servirá de nada si no te dedicas a practicar.

Nuestra naturaleza procrastinadora nos dice que tenemos mucho tiempo, que las matemáticas se pueden aplazar, pero trata de luchar contra esos impulsos de revisar una y otra vez tus redes sociales y dedícale una parte del día a las actividades que serán de mayor provecho para tu vida, y no solo nos referimos a la académica.

Empieza con la tabla del 1, pero empieza.

¡No le des más espera!

 

¿Cómo puedo mejorar en matemáticas por mi cuenta?

Muchas personas intentan culpar a los profesores o a las instituciones por su desempeño insuficiente en matemáticas (y en el resto de las materias) o aseguran que «eso nunca se los enseñaron en el colegio«.

Existen dos opciones: seguir culpando a otros por nuestras falencias o tomar las riendas de nuestro aprendizaje. Nadie puede verter conocimientos en nuestra cabeza y solo nosotros decidimos cuanto tiempo le dedicamos a lo que queremos aprender.

autodidactas en matemáticas Aprender por tu cuenta te permite avanzar a tu ritmo y explorar muchas más alternativas, recursos y métodos

No queremos justificar todas las conductas de los profesores o decir que las condiciones de las instituciones es perfecta, pero la mejor forma de aproximarnos a lo contenidos recibidos en el colegio es que son solo las bases: la puesta en práctica de lo aprendido -el desarrollo de los ejercicios, en este caso- es una tarea que le corresponde a cada quien.

Además, cabe resaltar que la influencia grupal a veces puede desviar nuestra atención y, por tanto, impedir la aprehensión de conocimientos en esta y otras materias: nuestro miedo a equivocarnos, combinado con una proclividad natural a consentir con el grupo obstaculizan el desarrollo individual del pensamiento lógico. Es cierto que algunas actividades funcionan mejor con la participación de todo un grupo, pero la consolidación de bases sólidas en matemáticas es algo que puede hacer cada persona.

Para ser más autónomo en tu aprendizaje de matemáticas puedes hacer lo siguiente:

  • Diseña tu propio currículo o programa de estudio: piensa en las cosas que te gustaría aprender y en la forma en la que te gustaría aprenderlas. Es tu oportunidad de aprender a tu modo y a tu ritmo. Recuerda que la constancia es la herramienta más importante en tus manos y la clave del éxito académico no solo en matemáticas.
  • Incrementa la intensidad y dificultad de forma progresiva: al igual que con los entrenamientos de cualquier deporte o las visitas al gimnasio, lo ideal es incrementar la intensidad paulatinamente. Si, por ejemplo, hoy hiciste 10 minutos de ejercicios de matemáticas, mañana haces de 13 a 15; si hoy solo resolviste un problema, mañana resuelves dos; si hoy repasaste un tema sencillo, mañana te retas con un tema un poco más complejo hasta entenderlo. Ponerte metas nuevas diariamente te mantendrá motivado o motivada.
  • Apóyate en los recursos que funcionan para ti: apostarle a más herramientas de las que puedes digerir puede ser un mal negocio. Explora todas las herramientas que puedas, pero selecciona solo aquellas que se ajustan a tus gustos y necesidades, y las que puedes comprender mejor.

¿Y cuáles son esos recursos que puedes explorar e incorporar en tu rutina de estudio?

 

¿Qué aplicaciones me pueden servir para mejorar en matemáticas?

aplicaciones matemáticas Las diferentes aplicaciones en matemáticas ofrecen desde explicaciones de las fórmulas y teoremas más complejos hasta juegos de selección múltiple, de preguntas de selección múltiple o de respuestas relámpago

En esta época, es fácil encontrar aplicaciones casi para todo, y las matemáticas no son la excepción:

  • MyScript: es una aplicación que aprovecha la función táctil de diferentes dispositivos. Escribes la operación en la pantalla, la aplicación la digitaliza y la resuelve. Te aconsejamos que la uses solo para verificar los resultados o cuando hayas agotado todos los recursos, no como la
  • El Rey de la Mates: es una aplicación que plantea problemas y cuatro posibles soluciones. El reto adicional de tener que competir contra el reloj es un buen incentivo.
  • Math vs Zombies: si jugabas Plants vs Zombies regularmente, este juego es para ti. En él, te enfrentas a un zombie, pero en lugar de vencerlos con semillas y mutaciones botánicas varias, utilizas tus conocimientos en matemáticas.
  • Math Ref: esta es una herramienta que recomendamos ampliamente para los y las estudiantes de grados superiores y para estudiantes universitarios. En ella se explican más de 1 400 fórmulas con ejemplo, se pueden convertir unidades y se ofrecen solucionadores de problemas.
  • Operation Math Code Squad: otro juego muy ingenioso y divertido en el que la agilidad mental es clave para superar diversos retos matemáticos.

 

¿Las clases particulares de verdad sirven para mejorar en matemáticas?

Existe una opción que a menudo resulta ser mucho más efectiva que volverse autodidacta o que acudir a aplicaciones dedicadas a las matemáticas: las clases particulares de profesores especializados en esta materia, ya sean presenciales o virtuales, se han convertido en uno de los recursos académicos de la educación más buscados de los últimos años.

clases virtuales matemáticas Las ventajas más sobresalientes de las clases particulares virtuales son la personalización de los contenidos y el método, así como la flexibilidad en los horarios y la posibilidad disminuir los costos

Si te cuesta concentrarte y estudiar por tu cuenta, o si las aplicaciones no te pueden ayudar con la tarea que tienes entre tus manos, las clases particulares de matemáticas podrían ser la mejor opción para ti.

La ventaja con el complementos académicos como este es que tienes un acompañamiento constante y explicaciones pertinentes, además de contenidos y conocimientos impartidos según tus necesidades y tu ritmo.

También se ofrecen otras ventajas como la flexibilidad de los horarios o la posibilidad de recibir clases desde tu casa sin tener que lidiar con el tráfico o hacer inversiones adicionales en transporte, alimentación u otros.

 

Malos hábitos muy comunes en las matemáticas

Diariamente, nuestros malos hábitos fosilizados se manifiestan en el desarrollo de diferentes tareas académicas. Estos pueden ser el resultado de nuestra actitud hacia las matemáticas o simplemente los aprendimos de otros y los asumimos como la forma de no tener que lidiar con esta materia.

Pero estos hábitos pueden resultar contraproducentes a corto o largo plazo. Lee con atención y evalúa si tienes alguno de los siguientes hábitos poco recomendables:

errores malas costumbres matemáticas La mala costumbre de no prestar atención, copiar los ejercicios y tareas o la de no tomar nota parecen muy cómodas en su momento e implican doble trabajo: de todas formas debes volver a estudiar todo si quieres seguir con tu proceso académico

  • No resolver tus dudas en clase
  • No tomar nota en clase
  • Tener tus notas repartidas en varias partes
  • No poner atención en clase
  • Repasar solo un día antes de la evaluación
  • Copiar las tareas de otros

Evita cualquiera de los anteriores y tu paso por las matemáticas será mucho más sencillo y satisfactorio.

Ten en mente que estos ‘atajos’ lo único que hacen es retrasar lo inevitable: debes comprender principios básicos para aprobar matemáticas y así continuar con un proceso académico que te lleve a lo que verdaderamente te gusta.

Más allá de eso, y como se dijo al inicio de este artículo, creemos que es imposible huir de las matemáticas sin importar la carrera que escojas y la verdad es que hay que dejar de huir de una materia que tiene solo mala fama. Los beneficios que puedes obtener de ellas son, irónicamente, incalculables.

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