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Cómo reconocer un término árabe en nuestro idioma

Publicado por , el 05/07/2018 Blog > Idiomas > Árabe > ¿Qué Palabras de Origen Árabe Utilizamos en Español?

«La polisemia del lenguaje constituye el combustible del pensamiento». Eugenio Trias

Según Education First, existen más de 6 900 idiomas oficiales diferentes en todo el mundo. El árabe es el quinto idioma más utilizado de todos, tan solo por detrás del inglés, el español, el chino y el francés. Su presencia es tan relevante que parece natural que haya impregnado en algún u otro modo idiomas internacionales como el nuestro.

Efectivamente, en nuestro idioma podemos observar la huella de distintas lenguas. Además, si tenemos en cuenta la historia de nuestro país, no es de extrañar que el árabe sea uno de los que más nos ha influido.

Si estás aprendiendo árabe, seguramente te resulte interesante sumergirte en nuestro propio diccionario y fonética para desentrañar los misterios lingüísticos de todas aquellas palabras que incorporamos de la lengua de Alá.

Seguro que te llevas más de una sorpresa con tus descubrimientos. Hasta algunas de las palabras más comunes en nuestro día a día son de origen árabe. La lingüística está llena de tesoros escondidos para quien no los quiere ver.

¿Estás preparado para conocer los grandes símbolos del mundo árabe?

La breve historia de las palabras de origen árabe

Jirafa, café, diván, alfombra… Muchas palabras de nuestro día a día no son más que términos «prestados» de la lengua árabe. De hecho, estas palabras reciben un nombre en lingüística: «préstamos».

¿Sabías que la palabra "café" es árabe? Una palabra tan frecuente como café es de origen árabe.

El mundo árabe ha dado base a una gran parte de la etimología de las palabras de nuestro vocabulario. Quizás el significado de algunas haya cambiado con el paso de los años, pero la raíz se sigue manteniendo.

Para ser más precisos, según el filólogo español Rafael Lapesa, más de 4000 palabras de nuestro léxico (contando también los topónimos) provienen del árabe.

Y la pregunta es: ¿cómo ha podido un idioma imponerse de tal manera en sobre nuestra lengua? ¿Cómo han conseguido algunas palabras mantener su significado a pesar de sus cambios fonéticos?

Pues bien, para responder a esta pregunta no tenemos más que hacer un breve viaje en el tiempo y darnos cuenta de que España vivió durante muchos años bajo la dominación musulmana, con lo que la influencia del mozárabe y el árabe, así como de sus variantes dialectales, terminó siendo palpable en el español peninsular.

Además, en el siglo VII, el árabe era un idioma de alcance global y seguía extendiéndose gracias a la expansión de la civilización islámica. El mundo árabe supo desarrollar una fonética y una etimología tan fuertes que lograron asentarse en muchos aspectos diferentes de nuestro vocabulario.

La cultura araboparlante dominó lingüísticamente todo Occidente hasta el siglo XIII. Con el paso de los años, la colonización, las migraciones y las relaciones comerciales crearon un flujo constante de idiomas que desembocaron en un trasvase de términos de origen árabe.

Por otro lado, la literatura también desempeñó un papel esencial en la integración del árabe en nuestro idioma. De hecho, si bien las teorías filosóficas de Platón llegaron a nosotros a través de autores latinos, la filosofía de Aristóteles vino de mano de pensadores y traductores árabes.

Gracias a toda esta evolución, hoy en día podemos acercarnos un poco más al árabe a través de nuestro propio idioma, a pesar de que la fonética ha cambiado desde sus orígenes.

De hecho, algunas de las palabras de origen árabe que integran nuestro vocabulario son el doble de frecuentes que otras muchas de origen latino.

¿Te harías un tatuaje de estilo árabe? Quizás con una frase o palabra en esta bella caligrafía.

Palabras árabes en el día a día

Quizás no nos demos cuenta, pero lo cierto es que una gran parte del léxico que utilizamos en nuestro día a día proviene del mundo árabe.

Nuestra historia común ha hecho que la cultura árabe haya pasado a formar parte también de la nuestra propia, tal y como nos demuestra la etimología de las palabras.

Pongamos por caso un ejemplo muy sencillito; una frase que podríamos decir en un día cualquiera: «¿Me serviría una taza de café sin azúcar con un zumo de naranja?». ¿Sabrías decir cuántas palabras de esa oración son de origen árabe? Pues nada más y nada menos que cuatro.

El árabe dejó una gran huella en nuestro idioma. Nuestro idioma es el fruto de siglos de evolución.

Tomemos estos términos como punto de partida para descubrir un poco más de cerca la etimología de nuestro léxico y, por extensión, el origen de las palabras:

  • Taza: El origen de este término se remonta al siglo XII. Sin embargo, su uso corriente no llega hasta el siglo XIV. Proviene de la palabra árabe «tassah» y llegó hasta nosotros por la importación de cerámicas orientales que proveían de la región de Tyr. Estas vasijas dieron significado a la palabra que empezó a identificarse con los recipientes utilizados para bebidas como el té.
  • Café: Esta bebida tan adorada por muchos españoles proviene (etimológica y semánticamente) del término «qahwah», que significaba «estimulante». Este vocablo se registró por primera vez en español en el siglo XVIII.
    En el mundo árabe, designa los granos de café tostado y la bebida caliente que se preparaba en aquel entonces. Este producto llegó a Europa en el siglo XVII gracias a los mercaderes venecianos, y a raíz de esto se expandió el término por todo el continente (de ahí que usemos esta palabra en varios idiomas: coffee, café, kaffee…).
    A modo de anécdota, te contamos también que existe otra teoría con respecto al origen de esta palabra. Para algunos geógrafos, el término «café» viene dado por el nombre de una antigua provincia de Etiopía, «Kaffa», que debía su nombre, según decían al término árabe «qahwah». ¿Qué crees que vino primero?
  • Azúcar: A finales del siglo XII apareció la locución italiana zucchero. Este término proviene de la palabra árabe «sukkar», que a su vez deriva del sánscrito. Cada versión, cada diminutivo y cada significado se remonta a siglos atrás. El mundo árabe expandió el término «azúcar» por todo el mundo al prestarlo a lenguas europeas como la nuestra; de ahí sus variantes: «sucre» en francés, «sugar» en inglés, etc.
    Pfeifer, un lingüista germano, explica también que tomamos prestado de los árabes y del mundo árabe la cultura de la caña de Azúcar en regiones como Andalucía, Egipto o Sicilia.
  • Naranja: La primera mención a este término se remonta al siglo XIII. En sus orígenes, la «naranja» era una fruta de China, extendida por el resto del mundo gracias a navegantes portugueses a finales del siglo XV.
    Lo curioso de todo esto es que, en el mundo árabe, la locución «naranja» significa… ¡Portugal!
    Este término vivió una evolución un tanto rocambolesca hasta llegar a nuestro vocabulario. Durante varios siglos, la palabra «naranja» siguió varios caminos (y definiciones) hasta naturalizarse e integrarse en español.
    Tras dar lugar a palabras como «arancia» en italiano, «orange» en francés o «laranja» en portugués, es término se utilizaba para designar únicamente las naranjas dulces. Como ves, la escritura árabe tiene una riqueza etimológica insospechada.

Herencia árabe del español. El mundo árabe nos ha dejado mucho; de ahí que esté tan presente en nuestra lengua.

Más allá del léxico de la tabla (al que le podríamos añadir otras palabras como sirope, almacén, jinete. ) el árabe es una fuente inagotable de términos propios de distintos ámbitos del idioma. Lo encontramos en:

  • Los juegos: azar, raqueta, ajedrez…
  • La música: guitarra, timbal…
  • Las matemáticas: cifra, cero, álgebra, etc.

Entre esta multitud de términos que tienen su origen etimológico en el mundo árabe, algunas palabras pasan más desapercibidas que otras.

Resulta asombroso cómo una lengua con una riqueza etimológica y fonética tan peculiar ha logrado dejar huella con su léxico en otros idiomas, como el nuestro. Tanto es así que muchas palabras de origen árabe se han convertido en vocablos de lo más comunes en español.

Te animamos a que aproveches esta influencia en nuestro idioma para aprender árabe descubriendo palabras día a día, examinando las raíces de cada término de origen árabe utilizado en español.

Si quieres seguir curioseando y descubriendo el origen de muchas palabras, te recomendamos que te hagas con un buen diccionario etimológico. ¡Te asombrará lo que puedes averiguar!

Además de las huellas en nuestro idioma, el mundo árabe nos ha dejado muchos monumentos.

Palabras árabes que no sospecharíamos que lo son

Sabemos que muchas de las palabras de origen árabe que encontramos en nuestro idioma tienen una serie de características comunes, como el inicio «al-» que encontramos en: almohada, Albacete, Algarve, Algeciras, Almería, alforja, alcalde, almacén, alcohol…

En español el árabe está muy presente. ¿Te sorprende la presencia del árabe en nuestra lengua?

No obstante, hay otros muchos vocablos que jamás habrías imaginado que son de origen árabe. ¡Verás qué sorpresa!

  • Fideo y fideuá: Una palabra tan común como «fideo» es de origen árabe. El vocablo árabe-hispano fidaws nos dio tanto la palabra «fideo» como el término «fideuá» (para designar al plato valenciano parecido a la paella pero cocinado con una base de fideos en lugar de arroz). La raíz del verbo árabe que compone esta palabra, fadan, signfica «desbordar» o «sobresalir». Si lo piensas, tiene cierto sentido, porque la pasta crece y «sobresale» cuando la ponemos a cocer en una olla.
  • Jabalí: este término proviene del árabe «gabali», que significa «montaraz». Se utiliza para hacer referencia a todos aquellos mamíferos que emiten ronquidos, como es el caso de los cerdos. Es más, el término «gabali» viene a su vez de «al-gabal», que significa montaña. Así, en Al-Andalus se utilizaba el término «jabalí» para hablar de un «cerdo de montaña».
  • Limón: si bien este fruto proviene de la India, cuando los árabes conquistaron Persia, lo denominaron «leimun». Más adelante, trajeron este cítrico a España y, con él, su nombre, que fue evolucionando hasta dejarnos el actual «limón».
  • Noria: ¿alguna vez te habrías imaginado que la palabra «noria» podría ser de origen árabe? Pues bien, esta palabra deriva del término «na’urah», que significa crujir, en referencia al ruido que hace esta construcción. Esta es una de las muchas máquinas que trajeron los árabes a Europa, de ahí que nos dejasen también su manera de denominarla.

Estos son cuatro ejemplos de entre otros muchos.

Es cierto que, si hablar árabe puede parecer diametralmente distinto a hablar español, lo cierto es que hay un grandísimo número de palabras que comparten una raíz común. Eso no bastará para que lleguemos a ser bilingües, está claro, pero sí que nos servirá para tener un punto de partida.

Con un diccionario etimológico puedes examinar todas estas palabras y reflexionar sobre la evolución de los términos (semántica y fonéticamente) y su significado actual. ¿No te gustaría saber cómo hemos integrado en nuestra lengua palabras como «química», «masaje» o «marroquinería»?

En resumidas cuentas, hay muchas palabras que forman parte de nuestro día a día y que nunca imaginaríamos que tienen un origen etimológico árabe. Esto te servirá como motivación para aprender árabe.

La lingüística y sus misterios… ¿Te animas a descubrirlos?

Otra opción para aprender árabe consiste en viajar por algunas de las ciudades más bonitas de Oriente Medio.

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