«Al exacerbar la energía vital hasta su clímax, los yoguis deben considerarse aventureros o investigadores, a la vez que observadores atentos y críticos, de la vida fisiológica y psíquica» - T. Michael

Entre las disciplinas más practicadas en España en los últimos años, el yoga es sin duda uno de los campeones en todas sus categorías. Cada vez hay más clases de yoga en todas nuestras ciudades, y dejarse llevar y la conciencia plena nunca habían estado tan de moda.

Así, se han desarrollado varios tipos de yoga, algunos más interesantes que otros, que corresponden a diferentes niveles, diferentes expectativas o diferentes visiones de la práctica del yoga. Entre ellos, encontramos el Vinyasa yoga, que ha sabido conquistar a un público cada vez más numeroso. Pero entonces, ¿cómo es este tipo de yoga, con sus ejercicios de respiración y el desarrollo muscular? ¡Vamos a verlo!

¡Descubre los tipos más importantes de yoga!

Los orígenes del Vinyasa Yoga

Origen del vinyasa yoga
Tanto si eres principiante como si no, el Vinyasa Yoga es una práctica que se adapta a todos, según el nivel.

¿Qué mejor que conocer los orígenes de una disciplina que queremos practicar o, simplemente, que nos interesa? De hecho, los orígenes y la base de la práctica son elementos muy importantes que es conveniente saber si quieres ser un verdadero yogui, para que el nidra, el saludo al sol, el kundalini yoga o el qi gong no tengan secretos para ti.

Puede que conozcas el Bikram yoga, el yoga tradicional, el yoga prenatal, el yoga para niños o el yoga dinámico, pero algunos tipos de yogas son un poco más específicos o simplemente más conocidos por los practicantes de la disciplina que por el resto del mundo. Este es probablemente el caso del Vinyasa yoga, cuyo nombre puede parecer un poco arcaico de alguna manera.

¿Qué puede querer decir el término Vinyasa? De hecho, ¡es bastante sencillo! Se trata de dos palabras que forman una. El segundo término es «nyasa» que, en sánscrito, significa «colocar», «colocación». La primera palabra significa, también en sánscrito «de una manera específica» u «orden». Esta es una buena introducción para aprehender y comprender, de la mejor manera posible, lo que puede representar este tipo de yoga.

Pranayama, ashtanga yoga, kundalini yoga… Estos términos no nos resultan conocidos al ser occidentales, por lo que conocer la traducción del sánscrito suele ser una herramienta bastante útil para dominar el funcionamiento de la primera clase o la clase de prueba. Así pues, «colocarse de una manera específica» implica un yoga donde el desarrollo muscular podría estar presente, o hacer yoga involucraría la conciencia plena, etc. ¡Vamos a verlo!

Creador vinyasa yoga
Tanto en clases en grupo como en clases privadas, el Vinyasa es una disciplina de yoga que se debe conocer para progresar.

El Vinyasa yoga tiene su origen en otro tipo de yoga, el yoga Ashtanga, con el que se le asocia a menudo, incluso en el nombre «Ashtanga Vinyasa Yoga». El éxito del Vinyasa es tal vez su libertad para llevar a cabo cualquier secuencia de posturas, de modo que cada clase puede ser diferente de otra.

El Vinyasa yoga nació en la India, en las instalaciones mismas del Ashtanga Yoga Research Institute. Esta forma de yoga fue creada por Sri Krishna Pattabhi Jois, para luego introducirse en Occidente a principios de los años 60.

Tuvo un éxito inmediato, especialmente en los Estados Unidos, y esta técnica ha cambiado en su funcionamiento y evolucionado a lo largo de los años, hasta adoptar a veces el nombre de «Vinyasa Flow Yoga» debido a su fluidez de movimiento y a la mejora de la condición física gracias a la flexión de las posturas. Más concretamente, durante la década de los 80 es cuando el Vinyasa Yoga se populariza en España.

Es una forma simple y efectiva de unir el desarrollo muscular, la práctica meditativa, los ejercicios de respiración o los beneficios del yoga en una disciplina próspera en España, los Estados Unidos y en todo el mundo.

Los orígenes del Vinyasa yoga son la prueba de que una disciplina puede nacer y tener un gran éxito en cualquier momento de una época, respetando favorablemente el método tradicional del yoga. Pero ¿cuáles son las características del Vinyasa Yoga? ¡Vamos a verlo ya mismo!

¿Te interesa saber también qué es el ashtanga yoga?

Las características del Vinyasa Yoga

Características del vinyasa yoga
Los accesorios no son obligatorios para la buena práctica del Vinyasa yoga, pero pueden ser muy útiles.

Lo básico del Vinyasa yoga, como su nombre ya nos ha indicado, es la sincronización. Pero la sincronización, ¿de qué? No es necesario hacer un retiro de yoga para entenderlo, ya que una sola sesión de Vinyasa yoga nos lo muestra directamente: la sincronización del movimiento y la respiración, ¡simplemente!

De hecho, entre una postura bien hecha pero que duele y una postura bien hecha y simple de realizar, solo hay un paso, y en la mayoría de los casos está relacionado con la respiración. Una respiración que, si se domina bien, se adapta a la situación y sigue una técnica de respiración particular, puede marcar la diferencia en el yoga.

Así, a cada movimiento corresponderá una respiración diferente, que será más favorable para hacernos progresar. Una profundización que depende de nosotros llevar a cabo, sin torsión o grandes esfuerzos, para alcanzar la serenidad, beneficiarnos de una gestión óptima del estrés y tener conciencia de uno mismo con cada movimiento. ¿Y si aprender yoga solo consistiera en eso?

La idea básica es dejar que la respiración guíe el movimiento, para que se convierta en el motor de nuestras acciones, dirija el ritmo y permita una gran fluidez de movimiento, casi como la gimnasia suave o como una coreografía de danza clásica. Además de eliminar toxinas, encadenaremos posturas de una manera armoniosa.

En algunos ejercicios de yoga, el Vinyasa nos permitirá darnos cuenta de que el yoga también puede asociarse no solo con la práctica meditativa, sino también con el refuerzo muscular, en diferentes estilos. Podrás relajarte y tonificar tu cuerpo gracias a la práctica regular de este tipo de yoga. Pero ahora vamos a interesarnos de una forma más concreta sobre los efectos de las posturas del Vinyasa yoga.

¿Quieres conocer también el bikram yoga?

Los efectos del Vinyasa Yoga

Efectos vinyasa yoga
Entre dos posturas de yoga, el Vinyasa permite centrarse de una manera clara y efectiva.

Por supuesto, el yoga suele combatir el estrés, a la vez que combina el ejercicio físico. Y el Vinyasa yoga no es una excepción a la regla, por lo que es un yoga muy completo, que hace trabajar los músculos de todo el cuerpo, la relajación, la mente, el apaciguamiento, la concentración o los estiramientos.

Ya sea en un gimnasio o no, gracias a un entrenador personal o no, los principios del yoga siguen siendo los mismos, especialmente para el Vinyasa. Al ir, por ejemplo, a una clase yoga de prueba gratuita, podrás comprender mejor los efectos de esta disciplina tan completa. Porque combinar la gestión del estrés y el desarrollo muscular siempre es una buena idea.

Así, además de tonificar, vamos a desarrollar un cierto equilibrio, que necesitaremos para realizar las secuencias de posturas y los movimientos de este tipo de yoga. Algunas son más difíciles de controlar que otras y nos harán pasar un mal momento cuando tengamos que permanecer en esa posición, pero con esfuerzo y práctica regular, mejorarás sin grandes dificultades.

No tiene sentido esforzarse mucho si se hace mal; como hemos dicho antes, la respiración (la buena respiración) es la que nos guiará y demostrará la eficacia de nuestros movimientos. De hecho, como es el motor de una sesión o un taller de Vinyasa yoga, mejorará especialmente nuestra mente y a veces podrá llegar a ser como una sesión de meditación de conciencia plena.

Sí, a veces se olvida con demasiada frecuencia, pero una buena respiración es la clave para estar mejor o, en cualquier caso, para mejorar la condición física. Esto implica una mejor concentración y un trabajo mental que hay que resaltar, aunque pueda parecer obvio, debido a las diferentes secuencias involucradas en el Vinyasa yoga.

¡Nada como practicar yoga para centrar tu mente, de manera más efectiva, en las cosas en las que quieres tener éxito!

Así que este es el éxito del Vinyasa yoga: una correlación entre respiración y movimiento, entre cuerpo y mente que, si se practica bien, permite una mejor concentración, tonificarse, o simplemente, ¡mejorar el cuerpo y la mente! ¿Lo intentas?

Echa un ojo también a nuestro artículo sobre el hatha yoga.

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¿En qué se diferencia el Vinyasa Yoga?

¿Como decidirnos cuando nunca hemos practicado yoga? ¿Hay clases que combinan diferentes tipos de yoga?

El yoga no es una ciencia exacta, cada persona y cada cuerpo es distinto. Es cierto, que cada tipo de yoga está concebido para un fin, pero solo con la práctica sabremos qué tipo de yoga se adapta mejor a lo que necesitamos.

Debido a su popularidad, muchas academias y profesores particulares imparten frecuentemente masterclass de yoga para mostrar lo que ellos enseñan. Te recomendamos que vayas a diferentes clases de prueba para ver cómo se desarrollan las clases. De la misma forma, no tengas reparo en preguntarle al instructor las dudas que te surjan.

Por otro lado, el lugar es importante. El yoga busca la conexión con tu yo interior, un equilibrio entre cuerpo y mente; y los factores externos también influyen en esto. Verás que aspectos como la iluminación, la temperatura, la voz del profesor o el ambiente de la clase influirán en tu práctica de yoga.

Para que puedas establecer unos ciertos criterios para saber qué tipo de yoga te conviene, vamos a comparar el Vinyasa Yoga con otros tipos. Ten en cuenta que existen entre veinte y treinta tipos de yoga, por lo que solo nos centraremos en los más comunes. Además, en España no se imparten todos estos tipos, ya que de momento no hay profesores formados en todas las variantes.

Resumiendo lo que te explicábamos anteriormente, el Vinyasa Yoga es un yoga dinámico, en el que mueves el cuerpo a la vez que llevas a cabo una respiración consciente.

Las vinyasas son secuencias dinámicas en las que se conjugan diferentes posturas. Este dinamismo tiene que ser fluido, como una danza, siempre acompañada de la respiración, que marca el ritmo.

En este tipo de yoga, las asanas (posturas) se realizan durante menos tiempos, es decir, vamos cambiando de posturas más rápidamente. El yoga Vinyasa entra en contraposición con el yoga Ashtanga, que es más pausado y en el que las asanas se mantienen durante más tiempo.

El yoga Ashtanga exige una mayor concentración, conocimiento del cuerpo y control de la respiración. En cierto modo entras en un estado de meditación en el que sientes cada músculo de tu cuerpo y oyes cada inhalación y exhalación. Es un método exigente y quizás menos entretenido que el Vinyasa, pero te otorga un mayor conocimiento de tu cuerpo y un mayor control de la respiración.

El yoga Ashtanga es muy adecuado para sentar unas bases sólidas y entender la razón de ser del yoga. Así, una vez sentadas las bases, nos será más sencillo fluir entre unas posturas y otras, y las haremos de forma correcta en la práctica del Vinyasa.

Dentro del Vinyasa Yoga, existen también diferentes estilos, por lo que aunque vayas a clases de Vinyasa, lo más seguro es que el instructor varíe entre distintos estilos de yoga dinámico. Algunas de estas variantes, para que ya te vayas quedando con los nombres, serían el Jivamuki Yoga o el Dharma Yoga. Así, los profesores adaptan la clase a los yoguis; ya que el Vinyasa otorga esa flexibilidad para elegir las posturas y su orden, centrarse en una parte del cuerpo, o trabajar todo.

Una de las variantes del yoga muy extendida es el Hatha Yoga tradicional. Se suele recomendar empezar por este estilo. Su práctica está adaptada a principiantes por su suavidad y lentitud. Está destinado para todas las edades y las asanas se mantienen un cierto tiempo para conocer y entender los detalles de cada una.

Basados en el Hatha Yoga tradicional tenemos el Sivananda Yoga, una práctica del yoga más tradicional y el Yoga Iyengar, cuyo objetivo es la perfección absoluta de las posturas.

El Jivamukty Yoga, una variante del Ashtanga Yoga, entiende el yoga como un estilo de vida; no solo se trata de lo que se hace físicamente en las clases; si no que se complementa con la lectura de textos y el canto de mantras.

Otro tipo es el Kundalini Yoga, que nos puede recordar al Vinyasa por su combinación de posturas, respiración y relajación; pero se diferencia en que se centra mucho más en la meditación y en lo espiritual.

Como ya te habrás dado cuenta, el yoga Vinyasa es un tipo de yoga dinámico, más deportivo o enérgico. Entraría en contraposición con los últimos tipos de yoga que te vamos explicar, que serían más tranquilos.

Estos estilos se conocen también como yoga restaurativo, ya que son suaves y se utilizan para la relajación física y mental e incluso en rehabilitación. Tenemos pues el Yin Yoga, que es un estilo pasivo del Hatha Yoga, en el que las posturas, de forma relajada, se mantienen durante unos cinco minutos.

Por último te presentamos el Yoga Nidra, que busca la relajación profunda y absoluta, que se practica siguiendo la voz del instructor en la postura Savana, acostado en el suelo boca arriba.

Te dejamos aquí este vídeo que resume todo lo que te acabamos de contar para que puedas empezar a reflexionar sobre qué es lo que buscas o qué es lo que necesitas:

Por lo tanto, queda claro entonces que el Vinyasa Yoga es un estilo dinámico en el que predomina la intensidad física por encima del nivel espiritual.

Beneficios del Vinyasa Yoga

La gran mayoría de yoguis que realizan este tipo de yoga explican que su práctica les ha servido para desconectar de su rutina y reconectar consigo mismos. Se puede afirmar por lo tanto que el mayor beneficio del Vinyasa Yoga reside en esa capacidad que nos otorga para volver a ser consciente de nosotros mismos, de nuestro ser.

Disconnect to Reconnect

Además de esta vertiente más espiritual o mental, básica para el bienestar de una persona, ya que recordemos que la que la salud es el bienestar de cuerpo y mente; el Vinyasa Yoga otorga beneficios para todo el cuerpo a nivel físico.

Cuando llevamos unos meses practicando yoga comenzaremos a notar cambios en nuestro cuerpo, ya que nos estamos poniendo en forma.

Entre los múltiples beneficios, podemos enumerar:

  • Aumento de la flexibilidad. Hay asanas y movimientos que requieren flexibilidad, así que con su práctica iremos ganando poco a poco más libertad de movimiento.
  • Incrementa la masa muscular. Con este estilo de yoga estaremos realizando un entrenamiento de fuerza, por lo que nuestros músculos se desarrollarán.
  • Quema de grasa. Al ser dinámico, estamos haciendo cardio, lo que ayuda a quemar grasa.
  • Ayuda a eliminar tensiones. Al ganar flexibilidad, estirar y mover todos los músculos, notaremos como las articulaciones, tendones y ligamentos se descargan.
  • Relaja el sistema nervioso central. Muy necesario si tienes una rutina frenética o un ritmo de vida acelerado.
  • Ayuda a conciliar mejor el sueño. Como con la práctica de cualquier deporte, nuestro cuerpo libera substancias que nos permiten dormir mejor.
  • Mejora de la circulación sanguínea. El cuerpo se mueve y así pones en marcha todos los motores.
  • Desintoxica el cuerpo. Al ser un tipo de yoga dinámico, y si lo realizamos correctamente, sudamos. Con el sudor se eliminan toxinas y renovamos nuestro cuerpo.

Del mismo modo, los yoguis también manifiestan frecuentemente que el yoga les ayuda a reducir el estrés, controlar la ansiedad y a relajarse.

Sin embargo, es importante recalcar que las posturas y movimientos deben hacerse de forma correcta y completa para evitar lesiones y poder observar los beneficios que acabamos de exponer.

Si estás empezando, es esencial que lo hagas con un instructor cualificado. Te guiará, te marcará los límites y te corregirá para que no llegues a lastimarte.

Posturas de Vinyasa Yoga

No hay unas posturas que solo se practiquen en el tipo de Yoga Vinyasa, si no que hay una serie de asanas, conocidas por todas las personas interesadas en el yoga, que se realizan para entrenar diferentes aspectos de nuestro cuerpo. Lo que puede ocurrir es que en algunos estilos se utilicen algunas más que otras o que algunos instructores repitan unas más que otras.

Suele decirse también que hay unas posturas más fáciles y otras más difíciles, por lo que los principiantes empiezan con el mismo tipo de posturas y después van probando nuevas asanas en función de su evolución o de sus posibilidades.

Para que tengas un visión global de lo que puedes encontrar a lo largo de una clase te dejamos una imagen de diferentes posturas de los profes de VY Vinyasa Yoga. Son posturas que se acostumbran realizar en el transcurso de una sesión.

Saludos al Sol

Posturas que se realizan en primer lugar para iniciar la clase y comenzar a activar el cuerpo. Un ejemplo de estas sería en Urdhuva hastasana:

Saludos al sol en yoga.
No te dejes despistar por la aparente facilidad de esta postura.

Asanas de Pie

Para seguir la clase de forma dinámica y concentrarnos en el equilibrio. La Garudasana:

Diferentes posturas de pie en yoga.
Cada músculo tiene que estar apretado y fuerte.

Asanas en el Suelo

Continuaremos la clase trabajando la flexibilidad. Recuerda que en todas las posturas, de inicio a fin, tenemos que controlar la respiración. ¡No te olvides!. Entre las posturas que podemos hacer en el suelo tenemos la Arkana Dhanurasa:

Las posturas en el suelo requieres mucha flexibilidad.
Sentirás como se estira cada músculo de tu pierna.

Asanas de balanceo de Brazos

Si aún no habías empezado a sudar, con estas posturas te caerá la gota gorda. Exigen mucha fuerza en los brazos, equilibrio y resistencia en cada músculo de tu cuerpo. ¿Qué te parece la Bakasana A?

Las posturas de balanceo de brazos en yoga.
Un truco para este tipo de posturas: mira hacia un punto fijo.

Asanas invertidas

Cabeza abajo, verás como tu circulación sanguínea se activa, a la vez que ponen a prueba tu fuerza. Concéntrate y siente tu cuerpo. ¡No es tan difícil como puede parecer! Si no te sientes con ganas no te fuerces a hacer este tipo de posturas. Te enseñamos por ejemplo la Pincha mayurasana:

Fija tu mirada en el suelo al hacer esta postura.
Sentirás un leve hormigueo en tu cabeza al invertir tu cuerpo.

Asanas para la Serie Final

Son aquellas posturas que se acostumbran hacer al final de la sesión, para estirar y relajar todos los músculos que hemos trabajado. Un ejemplos de estas es el Halasana:

Posturas para la sesión final de la clase.
Siente las zonas que has trabajado y escucha a tu cuerpo.

Namasté.

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