Clases particulares Idiomas Música Apoyo escolar Deporte Arte y ocio
Compartir

Recomendaciones para vivir a plenitud sin renunciar a tus obligaciones académicas o docentes

Publicado por Daniela, el 05/05/2019 Blog > Apoyo escolar > Cómo ser estudiante y profesor a domicilio sin dejar de disfrutar la vida

 

¿De qué sirve tener una impresionante hoja de vida y tener la posibilidad de estudiar si no se pueden disfrutar los frutos de los esfuerzos que se hacen?

 

Una de las principales preocupaciones de las personas que empiezan a dar clases a domicilio y estudiar al mismo tiempo es que no les quede un espacio en el día o en la semana para hacer lo que les gusta, pero con los hábitos y practicas adecuadas, se puede hacer de todo. Es claro que habrá menos tiempo, pero eso no significa que no puedas disfrutar de lo que te alegra los días y la vida, aunque en menor medida.

 

Sin embargo, consideramos -y muchos expertos concuerdan- que hay hábitos que deben descartarse por completo, ya sea que estudies o trabajes, o que solo hagas una de las dos o aun cuando no estudies o trabajes.

 

SuperProf te expone en este artículo la importancia de buscar espacios de esparcimiento para quienes llevan a cabo labores docentes a domicilio o en instituciones, además de ofrecerte diferentes opciones para gestionar mejor tu tiempo desde lo laboral y desde lo personal, y así aprovechar los diferentes beneficios que se derivan de llevar a cabo las dos actividades y encontrar nuevas alternativas para disfrutar la vida y ser tan feliz como sea posible.

 

 Por qué es importante la salud mental y emocional de los docentes

 

Es probable que no exista un ser solo ser humano que goce de una completa salud mental: todos tenemos nuestro ‘rayón’, como dicen por ahí. Sin embargo, todos, sin excepción y sin importar la profundidad del ‘rayón’, necesitamos de cierta estabilidad emocional para poder desempeñar nuestras funciones y alcanzar determinados niveles de salud emocional, y esto se hace particularmente cierto en el caso de los y las docentes.

rutina estrés enfermedad Muchos docentes pueden padecer agotamiento, falta de amor por su trabajo o enfermedades físicas o psicológicas sino buscan actividades que los hagan felices dentro y fuera de sus lugares de estudio o trabajo

 

La naturaleza de la labor de enseñanza es incompatible con psicopatologías muy graves por el nivel de ansiedad y toda la paciencia que requiere comunicarse, coordinar y transmitir conocimientos a otras personas. Tanto en salones grandes como en las clases a domicilio, la salud mental del profesorado dependerá de su capacidad de manejar sus funciones y su tiempo, así como de incorporar a su rutina actividades sanas de goce personal. Más que busca escapes, se trata de encontrar espacios donde se pueda encontrar descanso y felicidad más que desasociarse del mundo.

 

Según estudios de la Organización Mundial de la Salud, OMS, existe algo llamado ‘síndrome de burnout’ (burnout significa desgaste o agotamiento) y se utiliza para designar, entre otras cosas, el malestar docente. Dicho malestar lleva al fracaso en las clases, a la despersonalización de la labor, a la indiferencia, a actitudes negativas y de insensibilidad hacia sus estudiantes, lleva a padecimientos físicos y, el peor de los casos conduce a depresión severa. Las razones, según los investigadores de la Universidad del Cauca, son el estrés laboral, jornadas de trabajo muy extensas y el aburrimiento que produce la rutina personal y académica. Si además de trabajar como docente, también estás tomando clases para obtener segunda titulación o una maestría o de lo que sea, las razones para estresarte se multiplican.

 

Por supuesto, en Colombia existen otras razones además de las que mencionamos: salarios bajos, salones con sobrecupo, entornos inseguros, amenazas… Es por esto que es tan importante buscar alternativas para no dejarse agobiar por las situaciones adversas o por circunstancias que nos generan ansiedad.

 

Actividades desde y para el ámbito laboral

Las recomendaciones que te pueden ayudar a conservar el equilibrio emocional para tu labor docente, son las siguientes:

amigos reducen estrés Conversar con nuestros amigos nos ayuda a liberar estrés y nos aleja de la rutina del trabajo y el estudio

  • Concéntrate solo en la clase cuando estés en la clase: hay muchas cosas que no podrás controlar por fuera de clase, pero tomando las riendas de tu oficio y de tu labor moderadora dentro de una clase particular o institucional, sentirás más tranquilidad y más confianza en tus capacidades. No se trata de imponerte por la fuerza o con gritos, es emanar seguridad y tomar el control de las clases.
  • Sé puntual: tanto en las llegadas a clase como en la entrega de trabajos, tareas y retroalimentación, habla de tu profesionalismo y del aprecio que tienes por la labor y por tus estudiantes, lo cual, eventualmente, será recíproco con gran parte de tus estudiantes.
  • Da respeto y exige respeto: el respeto se puede exigir cuando se da. Hay formas civilizadas de exigirlo cuando otras personas no se rigen por los mismos estándares que tú, pero, por lo general, el respeto que damos se retribuye con respeto.
  • Calma ante todo: a pesar de que hayas tenido un mal día o que alguien te haya hecho pasar un mal rato, no hay razón suficiente para desquitarte con otros o para envolverte en cada riña a la que seas invitado diariamente…. Simplemente, no acabarías nunca de saldar cuentas con todos los que te quieren desestabilizar y, si te pones a pensar, casi nunca vale la pena. Siempre es más sabio ser mejor persona y responder con amabilidad y respeto. Además, estos altercados innecesarios siempre generan más estrés.

 

calma ante caos Mantener la cama aun en las situaciones más estresantes, ante los entornos más caóticos o ante la oportunidad de envolverse en discusiones innecesarias, te hará un persona más feliz y satisfecha internamente

 

  • Exprésate de manera clara y directa cuando haya algo con lo que no estés conforme: es normal sentirse inconforme con ciertas cosas que nos parecen injustas o con las que no estamos de acuerdo. Lo que no es normal es pretender que estas cosas cambien cuando no decimos con claridad lo que nos molesta. La mitad del estrés que acumulamos viene de guardarnos cosas sin necesidad. Puede dar miedo al principio, pero cuando te acostumbras a expresar lo que quieres de forma serena y franca, vas a ver que todo tu mundo cambia.
  • Mantente en comunicación constante con personas de confianza: ya sea que tengas un círculo cercano en tu lugar de trabajo, un grupo de amigos por fuera, una pareja que te apoye o a tu familia, siempre es bueno tener aliados para sentirnos escuchados, para recibir consejos o simplemente para sentir que tenemos a alguien o varias personas de nuestro lado.
  • Trata de organizar tus horarios en función de la universidad y el transporte: el desplazamiento diario a nuestros lugares de estudio o trabajo, aunque muchos no lo crean, determinan una parte importante de nuestra salud mental. Si, como a muchos, no te gustan los tumultos, ¿para qué tomar un bus u otros medios de transporte que van a estar atestados? En la medida de lo posible, organiza tus horarios para no tener que ponerte situaciones que sabes que no te gustan o busca alternativas para reducir su efecto en ti.
  • Ensaya tus clases para determinar fortalezas y puntos a mejorar: cuando identificas lo que haces mejor, puedes encontrar formas de aprovecharlo; cuando sabes que es lo que debes mejorar, puedes trabajar para superarlo, y esto te ayudará a reducir los niveles de ansiedad y tener clases más amenas para todas. El miedo y la tranquilidad son igual de contagiosos.

 

Recomendaciones para disfrutar la vida siendo profesor y estudiante

En la esfera personal, te recomendamos poner en práctica las siguientes actividades para rebajar tus niveles de estrés:

soluciones actividades naturaleza Busca la naturaleza, busca a tus amigos, búscate a ti mismo, pero busca soluciones a las cosas que no te hacen feliz

  • Organiza tu calendario de modo justo con tu organismo: trasnochar demasiado y las jornadas laborales de más de ocho horas pueden causar muchos desajustes en tu metabolismo y en el funcionamiento de tu cerebro. Está bien querer hacer muchas cosas, pero no a costa de tu salud: recuerda que tu cuerpo es tu vehículo para todo.
  • Ojo a la alimentación: una dieta balanceada y acorde con tus requerimientos es la llave para mantenerte saludable por mucho tiempo. No por nada dicen que somos lo que comemos. Trata de comer siempre a la misma hora y porciones adecuadas de comida saludable. No es muy recomendable atacarse de comida antes o después de clase, todo con mesura.
  • Horas de sueño justas: cuando empieces a sentirte irritado o irritada sin razón aparente, evalúa tus hábitos de sueño y es probable que encuentres la respuesta. Dormir es indispensable para que nuestro organismo asimile muchas cosas y pueda hacerlo todo de nuevo al día siguiente.
  • Utiliza tus horas de descanso para un verdadero esparcimiento: actividades al aire libre, bailar, ir a cine, leer un libro, practicar algún deporte, caminar por el campo, comerte algo rico… Hay muchísimas actividades que te aportarán mucho más que abusar de alcohol, la autocompasión, las drogas o los fármacos.
  • Busca terapias tradicionales o alternativas: busca lo que funcione para ti, no lo que esté de moda. Si eres creyente y te hace bien orar, hazlo; si te ha ido bien con tu terapeuta, continúa; si crees firmemente que la iriogenética o la cirugía psíquica son la solución, ¡adelante!, pero con cuidado. El punto es buscar alternativas, no excusas.

Aunque trabajar y estudiar no son los propósitos finales de la vida, poner en práctica las recomendaciones anteriores te puede ayudar a desempeñarte mejor en las dos labores.

Como ves, hay muchas alternativas para vivir a plenitud aun cuando estudias y das clases particulares a la vez. Y tú, ¿qué haces para liberar estrés o salir de la rutina?

Compartir

Nuestros lectores adoran este artículo
¿El artículo contiene toda la información que buscabas?

¿Ninguna información? ¿De verdad?Vale, intentaremos mejorar con el próximo¿La media? ¡Uf! ¿Un poquito más?Gracias. Haz tus preguntas en los comentarios¡Un placer ayudarte! :) (Sé el primero en votar)
Cargando…
avatar