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Bogotá, la Beijing sudamericana

Publicado por Jose, el 09/07/2019 Blog > Idiomas > Chino > Bogotá, la emperadora del aprendizaje de chino en Colombia

¿China en Colombia? Quizás no se nos ocurra nada más desemejante a nuestra realidad que el país asiático. Cuándo algunos poetas bogotanos, a comienzos de siglo hablaban de huir del mundo… pensaban en China. Y es que todavía es muy popular decir “está hablando en chino”, sin querer decir que alguien está hablando mandarín: quiere decir “está hablando algo que no entiendo”, por no decir que está diciendo “disparates”.

Es curioso que los bogotanos seamos burlados por el resto de Colombia por decirle “chino” a cualquier persona. “Chinito” de cariño. Pero nada tiene que ver con la presencia de migraciones chinas reales, simplemente tiene que ver con que en nuestro imaginario los chinos son indistinguibles entre ellos, son igualitos todos. Para decir que un lugar queda lejísimos, y para no utilizar una grosería, decimos que eso queda “en la Conchinchina”. Para ser exactos la Conchinchina ni siquiera queda en China, sino en Vietnam, cerca a su frontera con Camboya. Pero esto no importa. Lo curiosos es la relación imaginaria que hemos hecho los colombianos alrededor del dragón asiático: un mundo de cabeza, donde todo está al revés, como si allí estuviera “el país de las maravillas” de Alicia. Estamos llamados a romper esta diferencia, ese exotismo, y ese desconocimiento cultural.

Si es posible aprender mandarín en Colombia. 

La cultura milenaria china En la actualidad, China y Colombia tienen un intercambio comercial por cerca de 12,9 miles de millones de dólares

Hoy China puntea como uno de los aliados económicos más estratégicos de Colombia, pero no es solo eso, China también tiene una cultura penetrante y rica que merece una oportunidad seria, sin estigmatizaciones de dificultad y de lejanía: a diferencia de Japón, China es una puerta que siempre ha estado abierta a occidente, que por su contextura, sus olor, sus ruidos no hemos tenido la valentía de explorarla. ¡Es hora!

 哥伦比亚… Colombia

Existe un viejo proverbio chino que dice, “los que aspiran por las mismas cosas no son separados por las montañas ni los mares”. Amén. China no ha ahorrado palabras al momento de apoyar el proceso de paz, ni mucho menos los planes de inversión a infraestructura y cooperación económica. Actualmente se cree que China y Colombia son socios naturales que pasan por estas similares de desarrollo. Son como compañeros que comparten la misma tarea, dos países de proporciones inmensas que quieren, de una u otra manera, tecnificar y democratizar la tecnología, pero que tiene en su contra un país inmenso, campesino, y que por la multiculturalidad que llevan dentro, no se dejarán homogenizar sino que tendrán que buscar otra salida: la educación.

China y Colombia en alianzas por la educación Cada vez son más las becas que establece el ICETEX con China. El Instituto Confucio por su parte también ofrece su propias becas.

Si bien China tiene 1.386 miles… ¡de millones de habitantes!, Colombia apenas está en los 50 millones, estirando las cifras. Si bien es una comparación desproporcional decir que ambos países están en circunstancias parecidas, la geografía y la naturaleza hablan por sí solas, pensemos en una linda metáfora.

El bambú, o 竹 (zhú), en mandarín, es cada vez más cultivado en toda Colombia por su uso ecológico en la construcción y la producción de fibras para papel, textiles y alimentos. El bambú, originario de Oriente, a traído consigo cientos de beneficios estructurales, soluciones a nuestra relación destructora con el ambiente. Es una planta que prolifera y crece con facilidad en nuestro pisos térmicos cálidos medios, en Antioquia, en Cundinamarca, Tolima, Huila, Cauca… ¡prolifera con naturaleza! Mientras que China también tiene un suelo fértil para el cultivo de orquídeas. Podríamos pensar que así puede pasar con nuestras culturas. Colombia es un país que seguro podría asimilar, respetando sus condiciones sociales, ideológicas y culturales, el pensamiento chino en medicina, tecnología, ingeniería, humanidades y artes; y el mismo proceso seguro se llevará a cabo a la inversa. Son dos países con una compatibilidad extraordinaria para el diálogo, la convergencia y que están llamados por las necesidades económicas a trazar una alianza definitiva. Aprender mandarín en 2019 es apostarle a esta hibridación de la sabiduría: “mirar al Oriente abrirá al país la vía a un siglo de desarrollo”. Un desarrollo que no se cuenta en cifras, ni en PIB, ni en tasa de inflación, sino en resultados de investigación, patentes, publicaciones de libros y determinaciones justas en políticas sociales.

Chinitos de colegio

Ahora sí, a lo que vinimos. ¿Es posible estudiar chino mandarín en Bogotá? La respuesta es un sí rotundo. Bogotá, como ninguna otra ciudad de Colombia tiene una oferta amplia en la enseñanza de idiomas, en todos los niveles, en varios presupuestos y punto estratégicos de la ciudad.

Educacion básica con enseñanza en mandarín Cada vez el chino mandarín se perfila como una competencia fundamental, no solo en el mundo laboral, sino en el intercambio cultural entre América Latina y la distintas latitudes asiáticas..

Si bien la migración china en Bogotá todavía no es tan contundente como en otras capitales de América Latina como Panamá, Río de Janeiro, Buenos Aires, Ciudad de México o Lima, con los días crece la diáspora china y con ella, un engordamiento de nuestra cultura. Ya hay colegios e instituciones primarias donde es posible que tus hijos aprendan chino… como emulando la educación bilingüe inglés-español, cada día es inminente el lugar que se está haciendo China en el mundo y la oferta económica está respondiendo con oportunidades a estos procesos que no son solo económicos y políticos, sino también sociales.

«Muchas veces son los propios padres los que solicitan las clases de mandarín. Ellos quieren que sus hijos sean más competitivos y con el inglés ya no es suficiente. Incluso tenemos experiencias donde el niño comenzó a tomar el taller en el colegio y ahora toda la familia estudia mandarín con profesor particular», afirma Hayda de Amórtegui para Revista Semana; ella es la responsable de las actividades extracurriculares del colegio The English School que ya completa dos años ofreciendo cursos de chino para los estudiantes de primaria.

A este colegio se suma el Gimnasio Campestre Reino Británico, en la vía Siberia-Tenjo, que es uno de los cuatro colegios autorizados para implementar el llamado “Confucius Classroom”, una modalidad que consiste en la enseñanza certificada del mandarín escolar, que incluye educación básica-media pero también preescolar. El colegio Nueva Granada y el Gimnasio Campestre Los Laureles también están en el proceso de adoptar esta dinámica.

Una experiencia similar se presenta en el Centro Cultural y Educativo Español Reyes Católicos, que este año inició los cursos de mandarín, con la diferencia de que a los talleres también pueden asistir profesores y padres de familia. «La decisión de ofrecer el curso es de órdenes cultural, económico y humanista. China es una potencia económica con una cultura antiquísima y muy rica. Además, cerca de 900 millones de personas hablan mandarín, lo que lo hace una lengua deseable. En este momento tenemos 25 alumnos y hay lista de espera. Lo difícil es conseguir el profesor, ya que la persona no puede enseñar chino si no conoce bien el español. Es importante que domine las dos lenguas», sostiene Juan Rivero Corredera, director del colegio.

El mandarín se ha convertido en una habilidad Aún no existe la posibilidad de aprender mandarín en los colegios públicos, lo que demuestra la necesidad de capacitar cada vez más maestros que puedan suplir las necesidades educativas de un país en apertura.

A esto solo se anteponen los altos costos de matrícula, debido a que son algunos de los colegios más costosos de Bogotá. Hay que decirlo, debe romperse la estigmatización de que la enseñanza del chino es exótica y costosa. Como veremos, hay maneras asequibles y de calidad para estudiantes que no cuentan con los recursos suficientes.

Uno caso interesante es el del Colegio República de China, un colegio distrital, público, que, gracias a la iniciativa de Taiwán, durante los años setenta, logró concretar la construcción de este colegio ubicado en Engativá, más específicamente en Quirigua. Tristemente, aún no es posible que los alumnos de este colegio reciban clases de chino mandarín, pero sí es una muestra de la cooperación que ha habido entre Asia y Colombia, no solo en torno a la educación superior, sino también en miras de fortalecer los primeros pasos.

Las oportunidades de aprender chino en la educación básica es una situación sin precedentes en nuestro país, y hay que verla como consecuencia inherente al giro cultural que está viendo Colombia con respecto a Oriente: La enseñanza de japonés y coreano también se ponen a la vanguardia gracias a la invasión mediática del k-pop y el anime; estas influencias culturales han hecho que los jóvenes hoy en día le apuesten cada vez más a aprender un idioma asiático… ¡cosa impensable hace unos quince años!

Testimonio de esta increíble gestión y divulgación cultural son el trabajo del Instituto Sejong, el principal encargado de la enseñanza de coreano en Bogotá, también de compartir cursos de gastronomía, música, literatura y hasta de danzas folclóricas coreanas. El caso del Centro del Japón también es todo un hito. Creado por en el marco de la conmemoración de los 110 años de amistad diplomática entre Japón y Colombia, está ubicado dentro de la Universidad de los Andes.

Si vives en Medellín, lee el siguiente artículo. 

Mandarín en la universidad

Ahora, en el ámbito universitario, el mandarín está teniendo un despliegue digno de dragón.

El caso más sorprendente es el de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, quienes actualmente gestionan el Instituto Confucio, ubicado en pleno centro de la ciudad. Es un centro educativo sin ánimo de lucro para la enseñanza del idioma y la cultura de China. Es dirigido y administrado en el modelo de cogestión con la Universidad de Estudios Exteriores de Tianjin, bajo la tutela de la sede central de dicho Instituto, HANBAN. Acá podrás encontrar toda diversidad de cursos: regulares, intensivos, para niños, cursos de verano y hasta cursos especializados.

Instituto Confucio El Instituto Confucio no solo ofrece cursos de mandarín, sino que ofrece una programación cultural completa y preparación para el exámen de suficiencia HSK.

También podrás encontrara el Instituto Confusio de la Universidad de los Andes, otro espacio de cooperación académica creado en conjunto con la Universidad de Nankai, con el apoyo de la Oficina Nacional de Enseñanza de Lengua y Cultura de China. La función principal de este Instituto Confucio es educar al público colombiano en el idioma, la cultura y otros temas relevantes de la actualidad china, como su historia, arte, economía y negocios.

La educación pública tampoco se queda atrás porque dentro de la Universidad Nacional de Colombia podrás encontrar cursos de mandarín abiertos, de extensión, y cursos electivos con profesores nativos. Cada vez se consolida más la alianza Red Asia-América Latina, una iniciativa de varios profesores colombianos y extranjeros que hicieron sus estudios de posgrados en China, y que dedican aún su trabajo de investigación al gigante asiático. O esta el caso el profesor Hou Wuqiang, profesor de mandarín en la UNAL, y docente de la Universidad de Harbin (China), enviado por el gobierno de la República Popular China a Colombia a enseñar el idioma.

En la Universidad Javeriana, la Universidad Sergio Arboleda y en la Universidad Distrital, más específicamente en el ILUD (Instituto de Lenguas Universidad Distrital) también es posible acceder a cursos de mandarín. En el tercer caso a precios muy asequibles para todo tipo de estudiantes, que certifican la misma calidad que cursos en otros centros de idiomas privados.

¡te imaginas como será la experiencia de estudiar en China? Visita la siguiente noticia. 

Institutos, academias y alianzas en Bogotá

No se quedan atrás la tarea de los Institutos de Idiomas y la alianzas diplomáticas no-académicas que hay a lo largo y ancho de toda la ciudad. No es solo uno, y cada vez proliferan más, como en una primavera idiomática. Todo gracias a la curiosidad de una generación de alumnos que incrementan la demanda.

Si vives en Cali, este artículo es para ti. 

Academia de Lenguas Asiáticas Esta academia al norte de la ciudad permite aprender japonés, coreano y mandarín… ¡y artes marciales!

La Fundación y Oficina Cultural Colombo-China dicta cursos de Mandarín en Bogotá de cuatro semestres. Los módulos se dividen en el nivel básico, el intermedio, el avanzado y el técnico. Este último es opcional, ya que está enfocado hacia las personas que quieran dedicarse a ser intérpretes o traductores. Todos los profesores provienen de China y están certificados por el Gobierno Chino para la enseñanza del mandarín como segundo idioma.

Centro de Idiomas Asiáticos El Centro de Idiomas Asiáticos cuenta con dos sedes, la principal está ubicada en el barrio La Castellana y la segunda está ubicada también al norte de la ciudad, en Cedritos.

El Centro de Idiomas Asiáticos y la Academia de Lenguas Orientales, en caso que vivas al norte de la ciudad, son la mejor opción en caso de que no quieras atravesar la ciudad de un lado a otro. Ambas son excelentes opciones que cuentan con profesores nativos, cursos con una metodología rígida y estructurada en niveles básico, intermedio y avanzado. En muchos casos ofrecen programas de inmersión en China, Corea y Japón. Sobresalen las instalaciones y herramientas lúdidas para el aprendizaje de niños, adolescentes y adultos jóvenes. Están ubicadas en el barrio Cedritos y La Castellana.

«Mandarín express», clases de chino a domicilio

Por último, te contamos acerca de la modalidad de profesores particulares. Con Superprof podrás encontrar dos tipos de modalidades para que aprendas mandarín cuanto antes: presencial o de manera virtual. No solo la comida china llega hasta la puerta de tu casa.

Un profesor a domicilio implica que encontraras a un docente con capacidad de adaptación a un entorno educativo en continua transformación, estrategias para formarse con fluidez y competencia digital para afrontar los retos de la sociedad esencialmente virtual. Unido a todo esto, tu profesor de mandarín tendrá una visión del mundo  amplia para poder entender enriquecer cada aspecto de la lengua con la cultura; los profesores particulares tiene la capacidad de  contextualizar el entorno personal de los estudiantes y acoplarlos a distintas metodologías.

No solo en Bogotá puede aprender mandarín, en Santander también empiezan a surgir oportunidades.

Si bien a veces hay dificultad en encontrar una amplia gama de profesores particulares de modalidad presencial, los precios rondan de $30.000 a $55.000 por clase, teniendo en cuenta que varios de ellos son nativos, o han vivido un tiempo en China y pueden ofrecerte una visión especializada dependiendo de tus intereses y la metodología que escojas.

Por medio de webcam podrás acceder a un catálogo amplio de profesores en distintos países de América Latina (o en España) que dominan perfectamente el español y muchas veces también el inglés. Son docentes que cuentan con un programa de enseñanza hecho para impartirse por Internet y que no tiene nada que envidiar muchas veces a programas presenciales; cuentan con herramientas educativas digitales que están en la vanguardia de los métodos cognitivos que ofrece el aprendizaje en línea. En este caso es común que también se disminuyan los costos, y que por los mismos precios, encuentres profesores recomendados en Barcelona, Ciudad de México, o en otras ciudades de Colombia como Medellín. Muchos de ellos ofrecen la primera lección de prueba de forma gratuita de tal manera que puedas comprobar su efectividad.

Wang Wusheng fotografía Wang Wusheng fotografió el monte Hungshan por muchos años, captando toda la imponencia de las montañas. ¿No poseen los cerros de Bogotá  la misma magia?

Difícil y fácil se complementan entre sí.
Sonido y tono mutuamente se enlazan.
Antes y después se siguen entre sí.
El Sabio obra sin actuar.
Enseña sin hablar. Lao Zi

Muchas veces te darás cuenta que el mejor maestro de chino eres tú; la disciplina, la curiosidad y la creatividad. El proceso de inmersión empieza desde el primer momento en que solapas tu vida cotidiana, con la cultura china, su poesía, sus pintura, su comida, sus sonidos, sus colores. El idioma nada más le da nombres a una realidad y una visión de mundo que es riquísima, compleja y que permanece como un pabellón abierto a donde podremos entrar y salir en cualquier momento.

Si vives en la costa, no te olvides de que ya es posible aprender mandarín Cartagena y en Barranquilla.

Te compartimos este pequeño video con las dificultades y consejos  iniciales para que te animes a tomar tu primera clase. Si eres rolo o rola, ¿qué esperas para aprender mandarín?

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