5 /5
Calificación promedio 5 ⭐ en más de 15 reseñas. ¡Nuestros estudiantes aman sus clases de cocina!
49.376 $/h
¡Buenas noticias! El 93% de nuestros profes ofrecen la primera clase gratis. Y una clase particular de cocina cuesta en promedio $49.376/h.
8 h
Respuesta rápida: nuestros profes de cocina en Medellín responden en promedio en 8h.
Filtra por nivel (principiante, intermedio, avanzado), especialidad (repostería, cocina colombiana, gastronomía) y precio. Compara perfiles en Medellín y elige al profe ideal.

Apoyo escolar
()
Cirlia
5
Contacta a tu profe, cuéntale tus metas (aprender recetas, preparar un evento, mejorar técnicas culinarias), define el ritmo y la modalidad: presencial, virtual o a domicilio. 🍳

Con el Pase Estudiante, contacta a todos los profes de cocina que quieras durante 1 mes en Medellín. Repostería, cocina colombiana, salsas o técnicas de chef: avanza a tu ritmo.

La gastronomía abarca varias ramas, cada una con técnicas y enfoques propios.
Un profesor particular puede guiarte en la rama que más te interese y adaptar las clases a tu nivel.
En Medellín, cuenta con unos $49.376/h por una hora de cocina.
El precio puede variar según:
Muchos profesores ofrecen descuentos por paquetes de varias clases.
Existen varios tipos de cocina, cada uno con identidad propia y técnicas específicas.
Un profesor particular te enseña las bases de cada estilo y te ayuda a desarrollar tu propio repertorio.
La nota media de 5/5 refleja la calidad de las clases de cocina en Medellín.
Esta media refleja los comentarios de 15 alumnos.
Consulta las opiniones para seleccionar al docente que mejor se adapte a ti.
Cuchillo, sartén y mucha sazón. Aprende técnicas de chef, repostería o cocina colombiana. ¡1ª clase gratis!
| ✅ Costo promedio : | $49.376/h |
| ✅ Tiempo de respuesta : | 8h |
| ✅ Profes disponibles : | 42 |
| ✅ Modalidad de la clase : | Presencial o en línea |
Tanto el vegetarianismo como el veganismo son alternativas de alimentación que van un poco más allá de una simple dieta. Ambas prácticas son un estilo de vida que se caracteriza porque, generalmente, en él confluyen tres factores determinantes: nutrición; postura ética; postura política y, en algunos casos, religión. Sea como fuere, este movimiento que ha revolucionado la manera de comer y de percibir el mundo, se ha ido posicionando con mayor fuerza en Colombia y se encuentra en boga en las principales ciudades del país y Medellín no es la excepción. No obstante, si bien ha sido una práctica en boga, para muchas personas aún sigue siendo un tema completamente nuevo y desconocido. Para empezar, ¿en qué consiste ser vegetariano o vegano? Pues bien, a grandes rasgos, ser vegetariano es no consumir ningún tipo de carne: res, cerdo, pollo, pescado, mariscos, entre muchos otros animales, como tampoco las variaciones de la carne, tipo embutidos, enlatados, encurtidos, etc. Por su parte, la dieta vegana, además de no incluir ninguna clase o variación de carne, consiste en no consumir ningún tipo de producto de origen animal y sus derivados: esto significa que las personas veganas no consumen: carnes, lácteos, huevos, miel, gelatina, etc., como tampoco productos hechos con cuero, productos químicos o de uso diario que contengan derivados o que hayan sido probados en animales (como jabones, desodorantes, aerosoles, maquillaje. etc.).
Es bastante frecuente que quienes aún desconocen o no tienen la información adecuada, piensen que la dieta vegetariana o vegana consiste en alimentarse, lo dicen graciosamente como un conejo: lechuga y zanahoria. Sin embargo, estos tipos de dieta, aunque sean excluyentes con el uso y el consumo animal, poseen un amplio y variadisimo menú con muchos más ingredientes que los tomates y la espinaca.
En este orden de ideas, existen algunas variaciones, clases y excepciones dentro de este mismo sistema de alimentación. Para algunas personas este tipo de “excepciones a la regla” facilitan sus hábitos y rutinas alimentarias puesto que resultan más flexibles y cómodas, pero del mismo modo para otras personas resultan incoherentes o inconsistentes con su sistema de valores, creencias y posturas; en este sentido, su dieta puede entenderse como un régimen alimentario mucho más estricto y radical. Por lo pronto, podemos mencionar algunas de las alternativas dentro de esta gran “muñeca rusa” que es la alimentación consciente y saludable:
De manera similar puede haber otro tipo de clasificación dependiendo de los productos que se consumen eventualmente o con regularidad. Por ejemplo, podemos hablar de personas semi-vegetarianas, que vendrían a ser las personas “menos estrictas” ya que consumen tanto productos vegetales como animales: lácteos, huevos, aves y pescados; personas “frutarianas”, quienes se alimenta únicamente de frutas y frutos secos. (Pero, además, frutas que al ser cosechadas o extraídas no impliquen que la planta muera en su totalidad). Por su parte también hay personas pescetarianas que son “veganas” que comen pescado. También hay personas a las que se les ha llamado crudívoras: su menú no pasa por ningún proceso de cocción y está formado por frutas, verduras, semillas y legumbres (crudas).
Con tantísimas opciones es posible empezar a replantear tus hábitos de manera progresiva, consciente y responsable. Es decir, hacerlo en compañía de un profesional de la salud, nutrición y dietética para evitar consecuencias graves en nuestro cuerpo. A propósito, si estás pensando en cambiar tu dieta o ya eres parte del vegetarianismo, con certeza has escuchado (o te han dicho directamente) que las personas que no consumen animales sufren o sufrirán todo tipo de afecciones, tales como anemia y desnutrición por la “falta de proteína”. Sin embargo, la verdad es que con una dieta vegetariana y vegana es posible cumplir con los requerimientos de proteínas y nutrientes que exige nuestro cuerpo a partir de los cereales (maíz, avena, centeno, arroz, entre otros); semillas (chía, quinua, linaza, girasol, ajonjolí, maca, entre otras); las leguminosas (mejor conocidas como “granos”; garbanzo, lenteja, fríjol, arveja, entre otros); todo esto acompañados de hábitos saludables (hortalizas, frutas, agua y ejercicio).
En efecto, cualquier tipo de dieta que elijas debe ser supervisada, puesto que no todos los cuerpos son iguales y cada uno de nosotros posee un metabolismo, masa corporal y rendimiento físico particulares.
La comida rápida vegetariana nace ante la ausencia de opciones ricas, rápidas y sin carne. Resulta paradójico, puesto que gran parte del menú de la fast food es por antonomasia carne: hamburguesas, perros calientes, etc., pero lo cierto es que esta presentación convencional de lo no convencional tiene cada vez más fuerza y acogida en lugares como las universidades y espacios culturales; lugares en los que la comida vegetariana se percibe distinto: la comida vegetariana no es aburrida. En las universidades, por ejemplo, termina siendo una iniciativa de los mismos estudiantes con las hamburguesas: por un lado, se trata de uno de los tantos medios de sustento que deben encontrar y, por otro lado, también es una forma de promover el compromiso con los animales y con el medio ambiente.
Para muchos parecerá un chiste. Sin embargo, en este momento, a la par de la comida innovadora y “exótica” también va la comida tradicional, a la que está fuertemente ligada a la historia y a la cultura propia de las regiones. En este caso en particular, la bandeja paisa, el plato típico por excelencia de Antioquia ya se puede encontrar en su versión 2.0 o versión vegetariana y libre de crueldad animal: nada mejor que reemplazar el chorizo, la carne molida y el chicharrón con los sustitutos deliciosos de la carne como el tofu, tempeh, seitán y PVT (proteína vegetal texturizada, también a base de soya), entre otros.
Así, este tipo de propuestas tradicionales están pensadas para no tener que abandonar los platos que tanto nos gustan y les gustan a los antioqueños.
En el pasado 2019, la Universidad de Antioquia abrió un curso de cocina vegetariana para los amantes de la cocina, animalistas, personas comprometidas con el medio ambiente y curiosos en general. Este taller, como comentan algunos es una apuesta que “marca un precedente en la educación culinaria latinoamericana con escaso entrenamiento en alimentación vegetariana y vegana” y lo mejor de todo es que el taller lo puede cursar cualquier persona, sin importar si pertenece o no a la Institución porque la idea es promover y difundir este estilo de vida. De esta manera, en la sede del Carmen de Viboral, el pregrado en Ciencias Culinarias de la Universidad impartirá las clases que tanto nos hace falta. A propósito, el docente será Jorge Ospina, chef dueño de un reconocido restaurante vegetariano en Medellín, quien asegura que este curso nace, entre otras cosas, porque en las escuelas de cocina de la región no hay énfasis en vegetarianismo: “En algunas clases se trabaja someramente el tema, es una oportunidad que ha brindado la academia y reconoce la tendencia a nivel mundial de este cambio de estilo de vida que va más allá de la alimentación”.
Sin importar en qué parte del país te encuentres, existen alternativas de comida vegetariana y no solo lugares para ir de comensal, sino lugares que promueven la cultura del consumo consciente, lugares con talleres, charlas, actividades, ferias y cursos de cocina; para que no nos quedemos solo como consumidores, sino que seamos capaces no solo de elegir nuestra comida, sino de prepararla. Estos espacios están presentes y activos en Medellín, sin embargo todavía hay mucho trabajo por hacer y para promover la alimentación saludable, pero no asumirlo solo desde un punto de vista meramente corporal sino como algo que también involucra nuestra manera de percibir el mundo y de pensar y comportarnos.
Por eso, este tipo de tendencias van de la mano con otro tipo de rutinas y hábitos como el yoga, la meditación y la danza. Si quieres conocer un poco más de grandes promotores en el país y en el mundo de la movida veg, puedes consultar La Revolución de la Cuchara y descargar la aplicación Happy Cow a tu teléfono, como también puedes consultar la página de la IVU (International Vegetarian Union), donde podrás encontrar información sobre festivales, recetas, eventos, blogs y mucho más sobre esta gran experiencia que es la cultura vegan.
Melissa
Profesor cocina vegetariana
Estuve en clase intensiva de 5 horas con una amiga, Meli nos enseñó teoría y práctica con mucha paciencia desde 0, solucionó todas nuestras dudas y nos acompañó en todo el proceso con recetas muy fáciles, útiles para el día a día y...
Camila, hace 2 años
Melissa
Profesor cocina vegetariana
La clase fue bastante facil y el resultado fue muy bueno. Recomendada.
Carlos, hace 3 años
Melissa
Profesor cocina vegetariana
Estamos muy contestos con la clase se nota su preparación y deja que cada uno cometa sus propios errores para aprender de ellos.
Carlos, hace 3 años
Santiago
Profesor cocina vegetariana
Excelente facilidad para transmitir el amplio conocimiento que tiene, se hace entender muy fácil y esta muy pendiente durante las sesiones. Se preocupa por que se entiendan conceptos y técnicas. Muy recomendado.
Carlos, hace 3 años
David
Profesor cocina vegetariana
Es un exelente profesional y si necesitan un profe se los recomiendo.
Sandra milena, hace 5 años
Juan pablo
Profesor cocina vegetariana
Excelente actitud, conocimiento y disposición para enseñar.
Fidel, hace 5 años